Saltear al contenido principal
Menú

Historia de Danys Mejia Ortiz

Todo pasa por algo en esta vida.
Era mi época de Universidad y también un tiempo de difíciles situaciones de orden publico y social.
Se estaba realizando una protesta por el respeto a la vida y estaba él ahí; conversaba con otras personas.
Fue una sensación tan indescriptible; fue amor a primera vista. Mi corazón se quiso salir del su lugar y saltar hacia donde él.
No dejaba de mirarlo; él nunca se dió cuenta de mi existencia y de que mi vida en ese momento se partía en dos.
De un momento a otro se levantó, tomó sus libros y fue alejándose; mi corazón gritaba con desespero…no te vayas, quédate, aquí estoy…pero él no lo escucho.
Cada día lo pensaba, anhelaba ver esa mirada, esa sonrisa , el color bronceado de su piel; muchas noches en mis sueños pude tocar su dulce y tersa piel.
Algunos meses después, un día cualquiera volvía de visitar a mis padres y cuando subí al bus para volver a la ciudad donde residía por mis estudios, quede paralizada cuando mire al fondo para ver donde me sentaba y ahí estaba el; esa imagen hermosa no la pude olvidar jamas.
MIS PENSAMIENTOS ENLOQUECIERON; ME DIJE QUE HAGO… ESTABA MUY ANSIOSA , FELIZ.
Mi corazón deseaba estar con él.
Recobré la tranquilidad, todo paso en milésimas de segundos, caminé lentamente como si nada pasara y me senté a su lado.
Quedé inmóvil, en silencio, no fue capaz de mirarlo.
El bus empezó avanzar y solo me preguntaba si había echo lo correcto al sentarme a su lado.
Cuando depronto el silencio se rompió.
El me pregunta, ¿ hacia donde vas?
Lo miré derretida de amor y respondí a la capital: ¡ que bien dijo él !.. Yo también y sonrió.
Mi cuerpo se estremeció, empecé a sentir una infinidad de emociones y sensaciones que desconocía que existían.
Ahí comenzó mi locura de amor.
Hablamos durante todo el camino, reímos de todo un poco, era un hombre inteligente, divertido y muy serio a la vez.
El tiempo transcurrió y sin darnos cuenta estábamos tan conectados, teníamos tanto en común.
Ese tiempo se transcurrió en el momento mas maravilloso, emocionante y excitante… hoy puedo decir que para el también lo fue.
Llegó el viaje a su final , entramos a la ciudad y me dijo: debo bajarme muy pronto, pero quisiera llamarte , me pidió mi numero telefónico y adivinen que paso?
Si, tenia que darle mi numero de contacto; lo que mas deseaba era volver a verlo, a escucharlo a sentir el aroma varonil de su fragancia.
Y como en toda historia de amor nada es perfecto , busque y busque en mi bolso y no había una pluma para anotar el numero y el tampoco llevaba uno.
Pero muy inteligente me acorde de mi lápiz delineador de labios …. y lo anoté ; el sonrió con con un aire inocente y perspicaz . Guardó el numero en su billetera y se levantó.
Se despidió de un beso en la mejilla y tomó mi mano con una suavidad infinita.
Me dijo te llamaré y yo le dije: estaré esperando.
Pasó una semana y una noche me encontraba realizando una trabajo para la Universidad suena el teléfono, contesté y era el, su vos suave, varonil, tranquila.
Me pidió que viéramos y tuvimos una cita.
Fue maravilloso, eramos como almas gemelas que se encuentran y no se pueden separa jamas.
Fue mi primer beso, mi primer abrazo, mi gran amor..
Nos hicimos novios y conocí el sentimiento mas bello e intenso que jamas imagine.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba
×Close search
Buscar